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Servicio · Precio cerrado

Te decimos qué tienes, qué está roto y qué riesgo corres.

Te decimos qué tienes, qué está roto y cuánto cuesta arreglarlo. Precio y plazo cerrados antes de empezar. El informe es tuyo y sirve igual si después el trabajo se lo das a otro.

En corto

  • Precio cerrado antes de empezar, sin bolsa de horas ni cargos por hallazgo.
  • Plazo acordado por escrito antes de empezar, y contado desde que tengo los accesos.
  • Revisión de seguridad, datos personales, rendimiento, código, infraestructura, costes y copias de seguridad.
  • Entrega: informe priorizado por riesgo, mapa de arquitectura, presupuesto cerrado de corrección y una sesión de revisión de una hora.
  • El informe es tuyo: puedes arreglarlo con tu equipo, pedir otros presupuestos o usarlo para negociar una compra.
  • Si tu caso no justifica la auditoría, te lo decimos por correo y no cobro nada.

¿Cuánto cuesta auditar una aplicación?

Precio cerrado, sin partidas ocultas ni horas extra al final. El plazo se acuerda por escrito y se cuenta desde que tengo los accesos, no desde que firmas.

Lo pongo en el primer párrafo porque hay demasiados presupuestos de auditoría que empiezan en un "depende" y necesitan cuatro reuniones antes de que alguien diga un número. Si buscas cuánto cuesta auditar tu web, tu aplicación interna o el software de una empresa que quieres comprar, ya lo tienes.

El precio es el mismo si el proyecto está sano y si está ardiendo. Lo que cambia es el presupuesto de corrección del final, y ese también te lo doy cerrado.

No cobro por hallazgo ni por línea de código, y no hay bolsa de horas escondida.

Qué reviso exactamente

Seis frentes, siempre los mismos, porque son los que rompen proyectos de verdad.

Seguridad y accesos: quién entra a qué, credenciales en el código o en el repositorio, claves de API viajando al navegador, reglas de base de datos que dejan leer datos de otros usuarios y rutas de administración sin autenticación real.

Datos personales: dónde están, quién los ve y si salen hacia terceros sin que nadie lo decidiera.

Rendimiento: qué consultas ahogan la base de datos y qué se cae en cuanto entran cien personas a la vez.

Código: si se puede tocar sin miedo o si cada cambio es una ruleta. Duplicación, pruebas, dependencias abandonadas.

Infraestructura y costes: qué pagas al mes, qué pagas de más y qué parte de la factura se dispara si creces.

Copias de seguridad: si existen, si alguien las ha restaurado alguna vez y cuánto tardarías en volver si mañana se borra todo.

  • Seguridad, accesos y credenciales expuestas
  • Datos personales y cumplimiento básico de RGPD
  • Rendimiento y aguante bajo carga real
  • Calidad y mantenibilidad del código
  • Infraestructura, costes mensuales y copias de seguridad

Qué te llevas: informe, mapa de arquitectura y presupuesto de corrección

Cuatro cosas concretas. Nada de una presentación bonita con recomendaciones genéricas.

Informe priorizado por riesgo, con cada hallazgo clasificado en crítico, alto o medio. Cada punto lleva dónde está, qué pasa si nadie lo toca y qué hay que hacer. Crítico significa que puede costarte datos o dinero esta semana. Medio significa que lo apuntas y lo haces cuando toque.

Mapa de la arquitectura tal y como está hoy. No como te la contaron: los servicios vivos, cómo se hablan, dónde vive cada dato y de qué proveedores dependes. Suele ser la parte que más sorprende al que paga.

Presupuesto cerrado para corregir lo crítico, con cifra y plazo.

Y una llamada de una hora para explicártelo en cristiano, contigo o con quien tú digas.

El informe es tuyo aunque después contrates a otro

Es lo que más me preguntan y la respuesta es corta: el informe es tuyo. Formato abierto, sin marcas de agua y sin cláusula que te obligue a contratarme la corrección.

Puedes dárselo a tu desarrollador actual para que lo arregle él. Puedes pedir tres presupuestos con ese documento en la mano. Puedes usarlo para negociar el precio de compra. Puedes guardarlo en un cajón.

Lo hago así por interés propio. Una auditoría que solo sirve para venderte lo siguiente no es una auditoría, es un folleto con gráficos. Y se nota: aparecen quince problemas críticos, todos casualmente carísimos y todos casualmente míos.

Si tu proyecto está razonablemente bien y lo único urgente son dos cosas de media mañana, ese es el informe que recibes.

Due diligence técnica antes de comprar una empresa o un software

Antes de firmar la compra de una empresa o de un producto de software, alguien tiene que abrir el capó. El vendedor te va a enseñar el producto funcionando, y funcionar es lo fácil.

Ahí miro si el código está donde dice que está y quién tiene acceso, qué dependencias y licencias de terceros arrastra, si el tratamiento de datos personales te compra un problema, cuánto cuesta de verdad mantener la infraestructura y si todo depende de una persona concreta que se marcha en cuanto se cierre la operación.

También te decimos lo incómodo: cuánto costaría rehacer lo que estás comprando. A veces la respuesta cambia la conversación.

Mismo trabajo, mismo precio y mismo plazo. Cambia que el informe se redacta para quien firma el cheque.

Para quién es esta auditoría

Casos en los que esta auditoría se paga sola.

Vas a comprar una empresa, un producto digital o una cartera de software y necesitas saber qué hay debajo antes de firmar.

Has heredado un proyecto. Se fue el desarrollador o se acabó el contrato con la agencia, y nadie sabe cómo está montado eso que factura todos los meses.

Sospechas que algo va mal. Se cae los lunes, la factura del hosting sube sin motivo, alguien vio datos de otro cliente o tu proveedor tarda tres semanas en cambiar un texto.

Tienes que justificar una inversión ante un socio, un banco o un comité y necesitas un documento técnico que no firme quien va a cobrar el desarrollo.

Levantaste el producto rápido, con IA o con un equipo barato, y ahora hay usuarios reales dentro.

Cuándo no te hace falta una auditoría técnica

No te la vendo si no te hace falta. Estos casos me los quito de encima en el primer correo, gratis.

Si tienes una web informativa de cinco páginas y sin datos de clientes, no necesitas una auditoría. Necesitas actualizar, poner copias de seguridad automáticas y contraseñas decentes. Te lo decimos por correo y ya está.

Si buscas un certificado o un sello para enseñárselo a un tercero, esto no es eso: entregamos un informe técnico honesto, no una certificación oficial.

Si acabas de detectar una intrusión y estás en medio del incendio, no empieces por una auditoría. Eso es respuesta a incidente y va por otro camino.

Y si solo quieres una segunda opinión sobre un presupuesto que te han pasado, pregúntamelo. Eso no se cobra.

Qué necesito para empezar y qué pasa después

Hace falta acceso de lectura al código, acceso a la infraestructura donde está desplegado y media hora con quien conozca el proyecto, para entender qué hace el negocio y no solo qué hace el software.

Firmamos acuerdo de confidencialidad antes de tocar nada, sin que haya que pedirlo. Trabajamos con permisos de solo lectura siempre que se pueda: auditamos, no modificamos producción.

A partir de ahí se trabaja por bloques. Primero, inventario y arquitectura. Después, seguridad, datos y rendimiento. Y por último, infraestructura, costes y redacción. Al terminar, informe y llamada.

Después decides tú, sin llamadas de seguimiento ni insistencia comercial. Trabajamos en remoto desde Chiclana de la Frontera para toda España, así que la distancia no es problema.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta una auditoría técnica de software?+

Precio cerrado, acordado antes de empezar y sin importar el número de problemas que aparezcan. Incluye la revisión completa, el informe priorizado por riesgo, el mapa de arquitectura, un presupuesto cerrado para corregir lo crítico y una llamada de una hora para explicarlo. No hay bolsa de horas ni cargos por hallazgo.

¿Cuánto tarda una auditoría técnica?+

El plazo se acuerda por escrito antes de empezar, y se cuenta desde que tengo los accesos al código y a la infraestructura, no desde la firma. Si tardas una semana en darme las claves, el reloj empieza cuando llegan. En ese plazo entra la revisión completa y la redacción del informe. La llamada de explicación se agenda después, cuando te venga bien.

¿Qué incluye exactamente el informe de la auditoría?+

Cuatro entregables: un informe con cada hallazgo clasificado como crítico, alto o medio, con ubicación, riesgo y solución propuesta; un mapa de la arquitectura tal y como está hoy; un presupuesto cerrado para corregir lo crítico; y una llamada de una hora para explicarlo a quien tú decidas, incluido tu proveedor actual.

¿El informe es mío si luego contrato a otro desarrollador?+

Sí. El informe es tuyo, en formato abierto y sin cláusulas que te aten. Puedes dárselo a tu desarrollador actual, pedir presupuestos a terceros con él en la mano o usarlo para negociar la compra de una empresa. No contratar después la corrección es una opción prevista, no un problema.

¿Sirve esta auditoría como due diligence técnica para comprar una empresa?+

Sí, es uno de los usos principales. Revisa propiedad y acceso al código, dependencias y licencias de terceros, tratamiento de datos personales, coste real de la infraestructura, fragilidad de la arquitectura y dependencia de personas concretas. El informe se redacta para que lo entienda quien firma la operación, no solo el equipo técnico.

¿Necesitas acceso a mi código y a mi servidor para auditar?+

Sí, acceso de lectura al repositorio y a la infraestructura donde está desplegado. Firmamos acuerdo de confidencialidad antes de tocar nada y trabajamos con permisos de solo lectura siempre que sea posible. No se modifica producción durante la auditoría: el objetivo es ver qué hay, no cambiarlo.

¿La auditoría incluye arreglar los problemas que encuentres?+

No. La auditoría es diagnóstico: sirve para saber qué tienes y qué riesgo corres. La corrección va aparte y te la presupuesto cerrada dentro del propio informe, con cifra y plazo, para que puedas compararla con otras ofertas o dársela a tu equipo. Decides tú, sin compromiso.

Cuéntanos qué tienes y te decimos si merece la pena auditarlo

Escríbenos en dos párrafos qué es el proyecto, quién lo hizo y qué te preocupa. Te contestamos si la auditoría tiene sentido en tu caso o si con dos consejos por correo lo tienes resuelto. Si tiene sentido, te doy fecha de arranque y lo que necesito para empezar.

Pedir fecha para la auditoría